Tocador de maquillaje diseñado para las que quieren tenerlo todo a mano sin renunciar al estilo. Hay tocadores que cumplen su función, y luego está este: lineas nórdicas limpias, madera natural en las patas, y ese blanco que lo hace quedar bien en cualquier dormitorio. No es magia, es que está bien pensado.
La superficie de trabajo es generosa para lo que ocupa: 60,5 cm de ancho y 40 de fondo, con una repisa posterior elevada donde entran de sobra los perfumes, los sérum y la crema de noche. Debajo, el cajón amplio con guías da para guardar lo que no quieres tener a la vista, con un tirador de madera redondeado que encaja perfectamente con el conjunto. Y por encima de todo, el espejo redondo de Ø37 cm en cristal —con su marco blanco fino— completa la estética sin excesos.
Los cantos laterales con perfil en S no son un capricho: le dan personalidad y hacen que el mueble tenga presencia propia. Las patas torneadas en madera natural —ese tono miel que ya conoces del mobiliario escandinavo— aportan calidez y elevan la estructura para que el espacio debajo no se pierda. El conjunto mide 118,5 cm de altura total, así que queda bien tanto si lo pones junto a una ventana como en un rincón del dormitorio.
Además, el taburete acolchado con cajón inferior viene incluido: el asiento tapizado en blanco es firme sin resultar incómodo.
Ficha Técnica:
Dimensiones: 60,5 × 40 × 118,5 cm
Diámetro espejo: Ø 37 cm
Material estructura: MDF lacado blanco
Material espejo: Cristal
Patas: Madera natural
Color: Blanco / madera natural
Almacenaje: 1 cajón amplio + repisa posterior elevada
Tirador Pomo de madera redondeado
Taburete: Incluido — asiento tapizado blanco
Estilo: Nórdico / escandinavo
Usos: Tocador de maquillaje, escritorio ligero, mueble de dormitorio
Mantenimiento: Limpiar con paño suave y seco. Evitar humedad directa en MDF